El patrimonio folklórico cubano registra
distintos elementos de integración y formas tan disímiles que
van, desde las supervivencias africanas, hispánicas y haitianas,
hasta las expresiones totalmente decantadas que, como el son, el
danzón y la rumba (guaguancó, yambú y columbia) evidencian el
aporte equilibrado de esas tres raíces, amén del toque lírico
proveniente de la ópera italiana y el teatro vernáculo.
Si el son oriental y habanero se desarrolla y alcanza su
plenitud entre determinados grupos semiprofesionales (agrupaciones
de son, cuartetos, sextetos y septetos) enmarcados en zonas
urbanas, la rumba representa la expresión cabal de la creación
popular del sector o estrato más humilde de las zonas urbanas,
suburbanas (yambú y guaguancó) y rural (columbia) del pueblo
cubano ya integrado culturalmente.
Es incuestionable que la rumba, como un hecho o complejo
artístico, tuvo su origen en el sórdido barracón o cuarterías
donde mal vivían hacinados los esclavos africanos y criollos, y
complementariamente en las cuarterías urbanas de La Habana
conocidas también por solares. Del barracón procede la rumba
columbia, llamada así por existir un paraje rural en la
provincia de Matanzas, denominado de igual forma, donde se
celebraban grandes y frecuentes timbas o rumbas; y del solar
habanero, el guaguancó, nombre onomatopéyico cuya semántica ha
sido imposible conocer, y el yambú.
Siendo el toque yoruba, el bantú y el carabalí, expresiones
artísticas rituales primigenias de la madre África, que sus
hijos lograron conservar, influyendo, incluso, en el dogma y
prácticas católicos al concepto y uso del pueblo cubano, la
rumba y sus variantes representan las expresiones más directas
del pueblo en su creación profana o pagana.
Sin embargo la rumba-columbia, por ser de extracción rural, más
primitiva y menos desarrollada melódica y literariamente, no
deja de evocar ciertos acentos quejumbrosos muy característicos
en determinados cantos congos como los toques de Yuca o Macuta y
los del juego de Maní, fácilmente audibles todavía en varias
regiones de la provincia matancera.
Aunque fue el teatro bufo habanero el principal asimilador de
casi todas las expresiones artísticas y tipos característicos
creados por el pueblo, donde los cantos y estribillos rumbosos
alcanzaron notoriedad, también contribuyó poderosamente a
estereotipar esa creación típica de pueblo, bajo una concepción
y presentación bastante alejada de la fisonomía popular
original, especialmente en lo que a la coreografía se refiere.
La Rumba, La Danza yLa Contradanza

Hasta nuestros días, y gracias al teatro vernáculo, en el
cabaret, el cine y la televisión comerciales, cubanos y
extranjeros, se tiene un concepto erróneo, e incluso procaz, de
la fisonomía musical, literaria y coreográfica de la
manifestación folklórica más genuina del patrimonio artístico
cubano: la rumba. Una pantomima desarrollada entre un gallo y
una gallina, en la que ésta coquetea con gracia ante la
persecución tenaz, pero elegante del bailador, evitando ser
sorprendida de frente a él y en posición descubierta (decretándose
el "vacunao" marcado por el pie del rumbero y el parche del "quinto"
o "repicador") ha servido a los teatristas del género vernáculo
cubano, a los rumberos de "show" de cabarets, cine y televisión,
para deformar totalmente una danza elegante, con una bien
encubierta meta sexual.
En el extranjero esta deformación ha llegado a extremos
fantásticos en todo sentido. Con un desconocimiento total del
cuerpo sonoro y coreográfico de la rumba, se ha pretendido
identificar todos los géneros vocales del cancionero y las
danzas cantadas de la música popular cubana con ella, dada la
propaganda interesada y comercial impulsada por las grandes
compañías discográficas norteamericanas, en las que la etiqueta
de "rumba" vende todo lo producido en el área del Caribe y las
Antillas.
El danzón, baile nacional de Cuba, tiene sus antecedentes
históricos en la contradanza francesa. Como consecuencia de la
revolución haitiana a fines del siglo XVIII, llegaron a la isla
de Cuba gran cantidad de colonos franceses con sus familias y
dotaciones de esclavos. La mayoría de ellos se radicó en la
antigua provincia de Oriente, de ahí que la contradanza francesa
sienta sus predios en Cuba y fuera prontamente cultivada,
asimilada y cubanizada por los criollos, a partir de la
presencia del negro en las orquestas, a extremo tal, que en
menos de una década acusaba, tanto en la coreografía como en la
música, el sello inconfundible de los elementos más
característicos de la idiosincrasia popular cubana.
Durante casi treinta años duró el reinado de la contradanza, la
cual dio paso a la criollísima danza con una forma idéntica a la
anterior, pero una extraordinaria riqueza melódica, rítmica y
coreográfica. En esta primera etapa de la danza se van echando
los cimientos del futuro danzón.
Cuando el músico matancero Miguel Faílde estrena, en el Club de
la ciudad de Matanzas (12 de agosto de 1879), su danzón Las
alturas de Simpson, no hacía otra cosa que ponerle música a un
baile de figuras muy popular por esa época, denominado danzón.
El trabajo musical de Faílde fue realizado gracias a la
insistencia de un grupo de amigos y admiradores de su talento,
quienes le pidieron una música para bailar, de un "tempo" más
sosegado que los de la contradanza y danzas, bailes obligados en
la sociedad de ese tiempo. Los distintos elementos aportados por
Faílde dan paso a una forma mediante la cual, se pueden
canalizar todos los rasgos sustanciales del conglomerado de
géneros, estilos y formas que se conjugan en la música popular
cubana, así como en las vivencias africanas y españolas.
El Guaguancó

En las postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX hicieron su
aparición los coros famosos de guaguancó, denominados
popularmente Paso Franco y Los Roncos, de los barrios del Pilar
y Pueblo Nuevo, respectivamente. Estos famosos orfeones
populares constituidos, casi en su totalidad, por hombres y
mujeres vinculados a la Potencia Abakuá, Coro de Clave, Pendón
de Negros Curros, Cabildo Lucumí y Sociedad de Recreo, de sus
barrios respectivos, desataron y mantuvieron durante varios
lustros una pugna tensa por demostrar una superioridad artística
en cuanto a la calidad y belleza de sus cantos y expresiones
literarias; de escenarios naturales servían los patios de
solares (La Jacoba, La Siguanea) y algunos teatros de barrios
capitalinos.
El Coro Ronco de Pueblo Nuevo logró alcanzar popularidad en la
época que funcionó bajo la dirección del gran folklorista cubano
Ignacio Piñeiro. Conjuntamente con Piñeiro se destacaban varios
rumberos de fama como Tomás Perez y Sanguily, quien tenía,
además, la responsabilidad de la producción melódica y literaria
de la organización.
El Paso Franco contaba con varios notables rumberos cuya fama no
cedía un palmo a los del Ronco, El Lugareño y el Rápido, por
citar los grupos que mayor popularidad ganaron entre los
entendidos y cultores del guaguancó habanero. (Armando Jaime
Casielles)
One of three
styles of Cuban rumba, featuring a heightened polyrhythmic
structure, and danced by male-female couples (in its
traditional folkloric setting). The typical instrumentation
(used by all styles) includes: tumbadoras (congas) or
cajones (boxes), palitos (sticks) or cucharas (spoons),
claves, and marugas (shakers).
EL SON

Hay que recordar que la música latina comenzó con un
ritmo, el son, que se puede considerar el tronco del árbol...(Max
Salazar)
Nacido en las comunidades rurales del Oriente Cubano (no lejos
de Santiago y Guantánamo) a principios de siglo, a base de
ritmos africanos y letras de estructura europea, el son es el
padre de casi todos los ritmos cubanos y el origen de la salsa.
Si hay un género de la música cubana que muestra la integración
de factores hispánicos y africanos es, indudablemente, el son.
Sus elementos melódicos, marcados por lo español, mezclados a
una rítmica de raíz afroide, la estructura basada en el
contrapunto de copia-estribillo, los textos breves, alusivos a
asuntos del entorno vital, y el instrumental sonoro, remiten a
lo insular primigenio.
La zona de origen del son se ubica en el medio rural,
específicamente en la región que abarca las partes montañosas de
Baracoa, Guantánamo, Manzanillo y los territorios suburbanos de
Santiago de Cuba, en el Oriente de la isla. Allí confluyeron, a
lo largo del siglo xix, circunstancias socioeconómicas, y
fenómenos culturales, con su amalgama afrohispanocubana, más
ingredientes de los sectores provenientes de Haití, que
propiciaron el encuentro recreador. Ya en las décadas finales
del siglo, se concretó el género musical, y entró a las calles
de la capital oriental, donde sentó su impronta sonora. Se
menciona a un tresero, Nené Manfugás, como el músico espontáneo
que llevó a Santiago de Cuba, en 1892, en el jolgorio de las
fiestas carnavalescas, los primeros sones montunos.
Aquellos primigenios grupos de son -y hay que subrayar que el
término alude no sólo a la música, sino al baile, a la fiesta y
al ambiente- estaban constituidos por un tres rudimentario, un
güiro y un bongó, a los que se incorporó más tarde una botijuela
o marímbula. El tres se construía con una caja de madera, de las
utilizadas para envasar bacalao, el brazo de madera dura y tres
cuerdas hechas de curricán encerado; el güiro se sacaba del
fruto del árbol, vaciado, al que se le hacían unas ranuras por
donde se frotaba una varilla; y el bongó, de troncos de árbol
ahuecados, en par, a los que se ponía un cuero de chivo por uno
de sus extremos, unidos por una faja y situados a ambos lados de
la pierna derecha, percutiéndolos con ambas manos; se tensaban
mediante candela.
El son montuno basa su estructura literaria en la copia o
cuarteta, llamada regina en la región oriental, que culmina en
el diálogo solista-coro, en el estribillo obligado. Como puede
observarse en este son de finales del siglo pasado: (seguimos...)
danzon
Género derivado de la danza y la contradanza al mezclarse estos
bailes de salón criollo con los influjos ya mestizos del son.
Desde su composición musical hasta su interpretación danzaria
posee la curiosa característica de estar abierto a todos los
elementos musicales -sin importar su origen- de Cuba. Instituido
como el baile nacional de Cuba hasta 1920, no se trata, sin
embargo, de algo exclusivo de esta isla ya que también en
México, Puerto Rico y República Dominicana se desarrolló con
gran fuerza.
Un género musical tiene su estreno el 1 de enero de 1879 en el
Liceo de Matanzas. Se le nombra danzón, y lo interpreta la
orquesta típica, de viento, que dirige el cornetinista Miguel
Failde. El impacto que produce entre los bailadores resulta
extraordinario. Todos elogian al mulato matancero por su
creación y lo obligan a repetir la pieza. Pero, ¿de dónde sale
ese hallazgo artístico?
Son is a style
of popular dance music that originated in the Oriente
province of Cuba. It is the foundation of modern salsa.
There are several hybrids of Son, including Son-montuno,
Afro-son and Guajira-son. There are two examples here: one
very traditional, and one more modern
The earliest
known form of modern Cuban music is the son, known to date
from the late 1500s (the oldest known son is "Son de la Má
Teodora", from about the 1570s in Santiago de Cuba). Son's
characteristics vary widely today, with the defining
characteristic a bass pulse that comes before the downbeat,
giving son and its derivatives (including salsa) its
distinctive rhythm; this is known as the anticipated bass.
Contradanza and habanera were also early forms of Cuban
music and dance, and the habanera especially has proven
extremely influential on virtually all forms of Latin
American music, especially in Brazil, Argentina and Mexico.
The 1762 invasion of Cuba by the United Kingdom brought
flutes, clavichords, pianos and other instruments to the
island.
Son is derived from Haitian, African, Spanish and native
musical influences, arising first in the Oriente province,
reaching Havana around 1909. The most influential group from
this period was the Trio Oriental, who stabilized the sextet
format that soon came to dominate son bands. In 1912,
recording began with groups like Sexteto Habanero (a
re-named Trio Oriental) and Sexteto Boloña, and
popularization began in earnest with the arrival of radio
broadcasting in 1922, which came at the same time as
Havana's reputation as an attraction for Americans evading
Prohibition laws and the city became a haven for the Mafia,
prostitution and gambling, and also became a second home for
trendy and influential bands from New York City. A few years
later, in the late 1920s, son sextets became septets and
son's popularity continued to grow with artists like Septeto
Nacional and its leader, Ignacio Piñeiro. Piñeiro
experimented with fusing son with other genres of music,
forming guajira-son, bolero-son and guaracha-son. In 1928,
Rita Montaner's "El Manicero" became the first Cuban song to
be a major hit in Paris and elsewhere in Europe. In 1930,
the Havana Orchestra took the song to the United States,
where it also became a big hit. Arsenio Rodríguez then
became the most influential player of son and the origin of
the modern Afro-Cuban sound, followed by Beny Moré and
others who helped develop salsa music. Arsenio Rodrigíguez
was especially influential, incorporating improvised solos,
toques, congas and extra trumpets, percussion and pianos.
Beny Moré (known as the "Barbarian of Rhythm") further
evolved the genre, adding guaracha, bolero and mambo
influences, helping make him extraordinarily popular and is
now cited as perhaps the greatest sonero.
With the arrival of pop chachachá and mambo in the United
States, son also became extremely popular but was usually
called rumba, which more properly refers to a specific genre
of music. Son, mambo and rumba, along with other forms of
Latin music contributed to the development of salsa music,
which quickly became perhaps the most popular form of Latin
music ever
La Contradanza

De origen europeo, llegada a Cuba por tres caminos
diversos -por hilo directo desde las cortes de la metrópoli, con
los barcos ingleses que tomaron La Habana en 1762, y con los
franceses y sus servidores negros y mulatos establecidos en la
región oriental, a principios del ochocientos, debido a la
Revolución de Haití- había sufrido un proceso de criollización
paulatina, que devino la danza cubana, dueña de una mayor
libertad expresiva, asentada, en lo coreográfico, en la pareja
enlazada, con evidente influjo afroide en su ritmo. Precisamente,
al aumentar sus partes formativas, al extender su tiempo
bailable, se le empezó a dar el calificativo de danzón. Ya en la
década del setenta del siglo pasado, en Matanzas, se denominaba
así al baile dancístico de figuras. Y por eso Miguel Failde,
atento al hecho folklórico-musical, puso como título a sus
números escritos para esta danza, el nombre genérico de danzón.
Alejo Carpentier encontró cuatro, de 1878: El delirio, La
ingratitud, Las quejas y Las alturas de Simpson. Este último,
dedicado a un barrio popular matancero, fue el que resonó entre
los bailadores que concurrieron al Liceo la noche memorable.
El danzón

Uno de los bailes nacionales de
Cuba, representa un fenómeno de lógica evolutiva, una síntesis
de elementos antecedentes que se encuentran a un superior nivel.
Su forma consta de una introducción, parte de clarinete,
introducción repetida, y trío de metales. Naturalmente, este
formato corresponde a la orquesta de viento, integrada por
cornetín, trombón de pistones, figle, dos clarinetes, dos
violines, contrabajo, timbales y güiro.
Posteriormente el género continuaría su desarrollo, y surgen
creadores como Raimundo Valenzuela, compositor y trombonista
destacado, quien junto a Enrique Guerrero y el cornetinista
Félix Cruz, modificaron el aspecto interpretativo, al punto de
agregar una parte final coreada por la orquesta, en sus
respectivos danzones.
Si de un género de música cubana se ha
escrito poco, no obstante su importancia, es de la conga. El
son, el danzón, la rumba, el bolero; aun el punto cubano, la
guaracha, la canción... han sido más afortunados. Distintos
investigadores y musicólogos los han hecho objeto de estudio,
brindándonos aportes valiosos. Aunque la secular conga cubana no
requiere, por cierto, de una defensa saloniere, pues ella se
defiende sola, en las calles de Cuba, hay que llamar la atención
acerca del hecho innegable de su arraigo y trascendencia dentro
de la cultura musical y danzaria.
La conga tiene su origen en las fiestas que celebran los
esclavos africanos, durante el período colonial, en las
ocasiones en que les eran permitidas por las autoridades. Esto
ocurría, como se sabe, en la festividad del Corpus, los domingos
y, principalmente, el Día de Reyes. Era un suceso musical y
social que llenaba de alegría las ciudades cubanas,
desbordándose los cantos, toques de tambor y las fabulosas
coreografías, en un jolgorio que contrastaba con los bailes de
salón que la burguesía generaba para su disfrute, y aun con los
llamados bailes de cuna, donde se mezclaban, siempre dentro de
los moldes impuestos por la cultura dominante, diversos estratos
y grupos sociales. La conga, por su carácter masivo (sobre todo
a partir de la abolición de la esclavitud, en que los criollos
libres -negros, mulatos y ciertos elementos blancos- la
incorporaron al carnaval en ciudades como La Habana, Santiago de
Cuba y Güines), fue una manifestación cultural aglutinante que
mucho significó en el proceso de forja de lo cubano.
Una crónica de la época señala cómo "los congos eran la nota
alegre, reidora", o cómo "impusieron, con sus tambores, su
música" y "sus bailes y canciones reinaron en el campo y en la
ciudad". Efectivamente, esos cantos, toques y danzas fueron
incorporados, en una interacción facilitada por la
característica altamente moldeable de los grupos de origen bantú,
a las congas y comparsas de las poblaciones urbanas, brindando
un maravilloso espectáculo de arte popular a fines del pasado
siglo y principios del actual.
Mientras las orquestas típicas o las charangas a la francesa
muestran, como elemento percusivo, el timbal o la paila criolla,
junto a una combinación instrumental de procedencia europea, en
un camino de asimilación en que van entrando elementos cubanos a
la contra-
A Cuban musical
and dance form developed in the late 19th century, which is
derived from the European Court and Country dances, as well
as the contradanza and the danza. The instrumentation which
generally interprets this style is known as the charanga
orchestra, featuring strings and flute with a rhythm
section. The danzón form consists of: an introduction called
the paseo (A), the principal flute melody (B), a repeat of
the introduction (A), and the violin trio (C). Innovations
by several composers led to the addition of a fourth section
(D) called nuevo ritmo, later known as mambo. This section
added elements of the Cuban son, and established an open
vamp over which the flute, violin or piano would improvise
Bolero

El bolero, nacido en Santiago de Cuba durante la segunda
mitad del siglo XIX, se expandió rápidamente por el ámbito del
Caribe y, más tarde, por diferentes países latinoamericanos.
Heredero de la canción de prosapia hispánica -teñida fuertemente
por los elementos de las arias operísticas, la romanza francesa
y la canción napolitana-, pero que ya había sufrido un proceso
de cubanización, tiene en el aspecto rítmico un evidente nexo
con la danza y la habanera. Dice Argeliers León, refiriéndose a
sus orígenes, que "...fue surgiendo en el siglo pasado un nuevo
estilo en el acompañamiento guitarrístico, mezcla de rasgueado y
punteado que, a no dudarlo, nos llegaba nuevamente por el camino
de renovados contactos con sones yucatecos. La presencia de
familias y tropas, venidas de las recién instauradas repúblicas
latinoamericanas, y el creciente tráfico entre México y los
puertos del sur de Cuba, desde los años de la retención de la
zona de San Juan de Ulúa por tropas españolas (1825), motivó
todo ello la introducción de un rayado rítmico, muy segmentado y
constante en la guitarra prima, acentuado tonalmente en la
guitarra segunda. Se producía así un nuevo estilo en el
acompañamiento que, al llamarle bolero, era como decir
bolereadamente".
En la Isla, sonaba el bolero español, así como los polos y
tiranas, pero de aquél sólo incorporó el nuevo género criollo el
nombre, ya que su estructura, en compás de dos por cuatro,
difería, aparte de los otros aspectos constitutivos, del tres
por cuatro del baile español. Con respecto a la denominación hay
varias hipótesis. El modo cancioneril cubano la tomó
directamente de su homónimo hispánico, pero el bolero peninsular
pareció inspirarse en su modo danzable, como volando, boleando...
El cinco, proveniente de las músicas folklóricas de Saint
Domingue asentadas en la parte oriental, fijó al género en su
inicio, como hizo con otras formas cubanas. Los primeros
ejemplares bolerísticos estaban basados, rítmicamente, en esa
figura. Esto lo emparentaba con el danzón. Y así lo cultivaron
los trovadores santiagueros, con sus voces -a veces a dúo - y
guitarras, desde la década del ochenta del pasado siglo.
CHA-CHA-CHA

En 1951, la Orquesta América sigue los pasos del Ritmo Nuevo de
Arcaño pero un músico joven y ambicioso de la orquesta llamado
Enrique Jorrín realiza una nueva variación sobre el Danzón y
surge «La engañadora» con un nuevo ritmo al que denomina
Mambo-rumba. El nuevo ritmo gusta a los bailadores que
improvisan filigranas y sacan nuevos pasos que siguen el sonido
marcado por el güiro en el acompasamiento y originan un sonido
nuevo con el ritmo de sus pies, naciendo de ahí su nombre
definitivo: Cha Cha Chá.
Arcaño y la mayoría de las orquestas hablan eliminado para
entonces los cantantes, los Danzones y el Ritmo Nuevo o Mambo
que se interpretaba era eminentemente instrumental. Jorrín
introdujo en el Cha Cha Chá pequeños coros e hizo cantar a todos
los músicos al unísono consiguiendo que se oyeran las letras con
más claridad, más potencia.
Jorrín crea su propia orquesta y viaja a Méjico con su Cha Cha
Chá para seguir los pasos de Pérez Prado.
A la orquesta de Jorrín le sigue la Orquesta América y dejan el
terreno libre a nuevas orquestas cubanas que toman el testigo
del Cha Cha Chá en la isla como son las de Fajardo, la Orquesta
de Neno González, la Orquesta Sensación, la Orquesta Estrellas
Cubanas y la legendaria Orquesta Aragón formada por Orestes
Aragón en 1939 en la ciudad de Cienfuegos. La Aragón cuenta,
entre otros grandes músicos y compositores, con el magnífico
flautista Richard Egüés, creador de «Bodeguero», tema que
recorrería el mundo en la voz de Nat King Cole
En estos momentos la tradicional formación de Charanga es la que
impera en las orquestas populares cubanos. En Nueva York,
Gilberto Valdez forma la primera Charanga de los EEUU que
serviría de influencia fundamental para las posteriores
formaciones de Pacheco y Palmieri. (Antonio Mora en De Orilla a
Orilla)
Jorrín crea una serie de danzones, dentro de la nueva línea,
donde ya se canta a coro en algunos montunos. De entonces datan
Doña Olga, Lo que sea varón, Central Constancia, Osiris y Silver
star, pieza en la que ya se canta al unísono un coro que repite:
"Chachachá, chachachá, es un baile sin igual..." El mismo padre
de la criatura explicó cómo concibió la estructura musical del
chachachá:
Construí algunos danzones en los que los músicos de la orquesta
hacíamos pequeños coros. Gustó al público y tomé esa vía ( ...)
En el danzón Constancia intercalé algunos montunos conocidos y
la participación del público en los coros me llevó a hacer más y
más danzones de ese estilo. Cada sociedad que surgía pedía que
se le hiciera alguna letra donde se le mencionara. De esa manera
comienzan a cantar los músicos. Le pedía a la orquesta que todos
cantaran al unísono. Con el unísono se lograban tres cosas: que
se oyera la letra con más claridad, más potencia y además se
disimulaba la calidad de las voces de los músicos que en
realidad no eran cantantes. En el chachachá los cantantes son
los propios músicos.
En 1948 cambié el estilo de una canción mexicana de Guty
Cárdenas, Nunca. La primera parte la hice en su estilo original
y a la segunda parte le di un sentido rítmico diferente a la
melodía. Gustó tanto al público que decidí independizar del
danzón las últimas partes que yo construía, o sea el tercer trío
o montuno. Entonces surgen piezas como La engañadora, que tienen
una introducción, una parte A repetida, B y A, finalizando con
una coda en forma de rumba.
A rhythmic style derived
from the early Cuban danzón-mambo, created by violinist
Enrique Jorrín (who named the style upon hearing the
scraping sounds of dancers'feet). The cha-cha-chá eventually
became a separate musical style from the danzón.
Guaracha

Es a mediados del siglo XIX cuando se observa la
presencia de la guaracha dentro del teatro bufo habanero. Forma
musical deudora de la tonadilla escénica hispánica, aunque
permeada por la rumba antillana, fue desde sus inicios portavoz
del espíritu festivo y satírico del cubano. Estuvo unida a la
catarsis criolla, incluso en la plasmación de sus ideales
independentistas, ya que el pueblo la utilizaba para criticar,
en tono burlón, a gobernantes coloniales y a situaciones
derivadas del régimen opresor peninsular. El 13 de enero de
1869, en el teatro Villanueva, en La Habana, se canta una
guaracha que parece contener los elementos de ataque solapado:
Ya cayó, en alusión a la guerra liberadora que se desarrollaba
en tierras orientales.
Las guarachas se acompañaban de guitarras, junto a sonajeros
como el güiro y las maracas. Luego se le incorpora el tres. Las
voces de los guaracheros reiteraban el estribillo, donde el coro
daba cobertura temática a las coplas entonadas por un solista.
Crítica de costumbres, el gracejo cubano halló en ellas marco
ideal para su estro humorístico
Guajira
Género de canción campesina influenciada por el canto popular y
rural hispano. De estructura sencilla -compás de tres por cuatro-,
la melodía -acompañada por sólo una guitarra- es muy próxima a
la melodía de la guajira flamenca.
Desarrolló una gran variedad de tonadas (melodías) con las que
entonaban sus décimas o poesías. Debe su gran popularidad y
riqueza a la improvisación de los repentista
Mambo
Género músical cantado y bailado. La primera persona que
utilizó el nombre de Mambo ha sido Orestes López en un danzón
intitulado "Mambo", en 1938. Esta música abarca elementos de
percusión del Son y algunas variaciones improvizadas para la
flauta. En 1947, Dámaso Pérez Prado introdujo este ritmo en
México donde tuvo un enorme éxito y lo hizo muy popular. El
primer título conocido fue en 1951, con el nombre de "Qué rico
Mambo". Podemos notar la ifluencia del jazz en los arreglos
orquestales para los instrumentos de viento. Este baile posee
sus propios pasos.
El
Feeling

Genero situado en el contexto de la canción cubana.
Surge, sobre la década del cuarenta del presente siglo, como
necesidad de transformación en la manera de interpretar nuestro
cancionero. Es notable la influencia de la música norteamericana.
Su nombre - del ingles - indica que lo que se ofrece tiene
sentimiento, emoción. «Represento - al decir de Rosendo Ruiz,
hijo - un movimiento renovador de fuerte raigambre trovadoresca,
ya que, como en la trova tradicional, - sus principales cultores
cantan acompañándose a la guitarra y en su gran mayoría eran de
humilde extracción. Y, al igual que los trovadores anteriores,
poco sabían de técnica musical. » Desde la década anterior, la
música cubana había logrado resonancia universal. «La radio -
dice Ruiz - establece a trabes de los trovadores un dialogo, una
comunicación con los oyentes. Entran a la música cubana nuevos
elementos expresivos. La melodía abandona la quietud tonal,
aborda las modulaciones y, armónicamente, sé amplia el enlace de
los acordes tonales y extratonales. Por su parte, la Charanga
danzonera utiliza nuevos recursos. El ritmo sincopado se impone
en grupos de alta calidad, como Arcano y sus Maravillas. Los
viejos septetos de son se ven sustituidos por el conjunto; se
abandona mucho de la ejecución y el arreglista comienza a jugar
un papel primordial. Surgen canciones que se pueden considerar
antecedentes del feeling, creadas por Adolfo Guzmán, Bola de
Nieve, Rene Touzet, Margarita Lecuona, Facundo Rivero, Francisco
Cuesta, Enrique Pessino, Orlando de la Rosa, y otros. » En una
casa del callejón de Hammel, cerca de Infanta y San Lázaro,
donde vivía el trovador Tirso Díaz, y sus hijos Ángel y Tirso,
se reúne el grupo del feeling integrado, principalmente, por
Luis Yánez, Cesar Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, Nino
Rivera, Ñico Rojas, Elena Burke, Froilan, Rosendo Ruiz, hijo,
Aída Diestro, Frank Emilio... El feeling fue un movimiento
amplio, una obra de conjunto. En su integración intervinieron
autores, interpretes, contando con el decisivo aporte de
arreglistas, entre ellos Bebo Valdés, Nino Rivera, Pedro Justiz,
Peruchin. «Musicologicamente - prosigue Ruiz- puede decirse que
en las canciones del feeling la melodia es consecuencia de la
amplia gama de recursos técnicos que caracterizan a la trova
tradicional (desarrollada por lo general en el marco de un
tranquilo diatonismo) y aborda el impresionismo debussista, que
llegaba pasando por el filtro de la música norteamericana. La
canción, temáticamente, se hace intima, llena de imágenes,
poética. Mas que cantarse, se expresa, se dice [...] dando
libertad al interprete. (Fuente: Helio Orovio)
Mozambique

In 1963, a conga drummer from the Havanese neighborhood
Jesús MarÃa gave the world a rhythm called mozambique. Drawing
from such Afro-Cuban rhythmic sources as the conga and
guaguancó, Pedro Izquierdo PadrOn (known as Pello El Afrokán),
cooked up a horn-driven sound that integrated the call-and
response of the rumba with the high-energy carnival spirit of
the conga-driven comparsas. A cousin of Mongo SantamarÃa, Pello
turned up the heat and impressed the Cuban public with hits such
as La Pillé, Mozambique #1, Camina Como Cómico and Maria
Caracoles. It spilled over to the U.S. and inspired Eddie
Palmieri, Carlos Santana, Pete & Coke Escovedo and Batacumbele.
El Afrokán died on September 11, 2000,
EL PILÓN
Pacho Alonso y sus Bocucos trabajaron estrechamente con
figuras como Faustino Oramas, el Guayabero y destacados
cantantes integraron su banda como Ibrahim Ferrer y Carlos
Querol.
Algo de lo más significativo de la carrera musical de Pacho
Alonso fue en la mitad de la década de los años sesenta cuando
el compositor Enrique Bonné,a quien le unía gran amistad desde
que ambos eran pequeños, le propone la incorporación de su nuevo
ritmo denominado Pilón. Pacho acepta esta modalidad que tiene
antecedentes en el órgano oriental y toma su nombre del rústico
instrumento donde los campesinos molían el café.
Pilón was a
popular dance based on the motions of pounding sugarcane. It
originated in the Cuban town of the same name
EL SONGO

Ritmo creado en los años 70 por el percusionista José
Luis Quintana, "Changuito" y el bajista Juan Formell. Músicos
básicos de la orquesta "Los Van Van" que lo ha popularizado.
Los elementos tomados del Son, el Rock, el Jazz y el set de
percusión con la batería completa y otros instrumentos rítmicos
afro-cubanos, incluyendo las pailas, fue a lo que Formell
denominó Songo: "... que consiste en un diseño rítmico en la
percusión, combinado con un tumbao en el piano, seguido por el
bajo eléctrico a contra tiempo, obteniendo una cadencia muy bien
lograda, que los bailadores identificaron inmediatamente,
añadiendo nuevas figuraciones a las coreografías y acompañándola
con golpes pélvicos y contoneos de movimientos lascivos...".
Originated by
Los Van Van, Songo was in many ways the predecessor to timba.
The roles of the piano and bass were custom-fit to each
song, rather than relying on traditional patterns
Montuno
Section A vehicle for improvisation in Cuban and salsa
numbers, based on a two or three-chord pattern repeated ad-lib
under the instrumental or vocal improvisations. The piano often
maintains a repeated vamp of guajeos, a process known as
montuneando
Cuba; Rhythm; Dance. (spanish: 'Mountain-Son', but son also
comes from the mountains...) A son that begins on the coro
section, so there is no largo or "verse" to it. For instance,
Castellano Que Bueno Baila Usted starts right with "Castellano..."
and then Beny improvises, then coro again. This is different
from, say Son De La Loma which has a whole verse section before
it gets to the coro. According to musicologist Andres Alen and
his brother Olavo, the verse section shows the influence of
European music with its closed form. The coro/soneo section
shows the African influence with its open form, i.e. the singer
improvises til their done and then takes it out.
SUCU_SUCU

En la primera década del siglo XX la
expansión de la industria azucarera generó migraciones de
jamaicanos y puertorriqueños que se asentaron mayormente en
Camagüey y Oriente. Entre el 1915 y 1935 evolucionaban
nuevas formas musicales, entre ellas el Sucu-sucu, para
muchos una modalidad del son que se conoció primeramente en
la Isla de Pinos.
En la Isla de Pinos se fomentaba la explotación de los
toronjales y de los bosques de madera, utilizándose mano de
obra diversa, entre ellos los jamaicanos y otros emigrantes
provenientes de las Islas Caimán, quienes trajeron tambien
sus elementos culturales. El sucu-sucu, el son, el changüi,
la plena y otros ritmos caribeños de la época guardan
estrecha relación unos con otros en cuanto a los esquemas
rítmicos musicales y los pasillos bailables "escobillados".
Poco se puede decir sobre este ritmo bailable. Estudiosos
adjudican a la Guayana Francesa la paternidad de este género,
mientras que investigadores cubanos defienden su surgimiento
en suelo Pinero. Lo cierto es que fue muy popular sobre todo
en el ambiente político y social de principios del siglo XX
en esa región de Cuba. Destaca como instrumento musical el
güiro y un machete rascado con alguna varilla de metal. El
tres, marímbula, maracas, bongó, claves y algún metal como
raspador también están presentes en este género. Genera un
baile muy movido, de pareja, con pasos saltados, que aún se
estila en ciertas zonas del país.
Entre los Sucu-Sucu más conocidos están «Domingo Pantoja» y
«Felipe Blanco», atribuido a Eliseo Grenet. Este último se
refería a que Felipe Blanco quien gobernaba en Isla de Pinos
durante la colonia española, denunciaba a los que no
trabajaban. Pienso que posiblemente de ahí nació el
cubanismo para cuando alguien no trabaja decir: «está
tirando un majá», «está majaseando»; pues parte de la letra
dice: «Los majáes no tienen cuevas Felipe Blanco se las tapó,
se las tapó, se las tapó, Felipe Blanco se las tapó.»
LA TROVA

Los términos de "vieja" y "nueva" trova se usan actualmente
para diferenciar el estilo de las primeras composiciones de
los creadores del género, también llamada trova tradicional
cuyo cancionero ha dejado una ya clásica manera de decir,
cuidando la belleza y la limpieza de los textos
características de la canción romántica mientras que con "nueva"
se reconocen las modernizadas maneras de creadores cuyos
estilos se corresponden más con la tendencia a la canción
protesta
La canción protesta, de
contenido político ha constituido un movimiento universal,
sobre todo en países latinoamericanos, en las que baladistas
y trovadores han puesto su grano de arena, acompañados
generalmete por la guitarra y siendo, a la vez, cantor-creador,
autor-intérprete
The arrival to
power of Fidel Castro in 1959 signified on one side mass
exile to Puerto Rico, Florida and New York, and the
protection of artist by the Communist state, reflected in
state-owned record labels like Egrem. In Cuba, the Nueva
Trova movement (including Pablo Milanés) reflected the new
leftist ideals. Young musicians learnt in conservatories.
The state-run cabaret Tropicana was a popular attraction for
foreign tourists, though more well-informed tourists sought
out local casas de la Trova. Musicians were full-time and
paid by the state after graduating from a conservatory, but
as much as 90% of their income was taken by the Ministry of
Culture. Castro's government eventually forced even early
supporters like Arturo Sandoval and Paquito D'Rivera into
exile. The fall of the Soviet Union in the 1990s changed the
situation quite a bit, and musicians were then allowed to
tour abroad and earn a living outside the state-run system.
Famous artists from the Cuban exile are Celia Cruz, La Lupe,
Willy Chirino and Gloria Estefan. Many of these musicians,
especially Cruz, became closely associated with the
anti-Castro movement.
Paralleling nueva canción in Chile and Argentina, Cuba's
political and social turmoil in the 60s and 70s produced a
socially aware form of new musc called nueva trova. Silvio
Rodríguez and Pablo Milanés became the most important
exponents of this style. It arose from travelling trovadores
in the early 20th century, including popular musicians like
Sindo Garay (best-known for "La Bayamesa"), Nico Saquito,
Carlos Puebla and Joseíto Fernández (best-known for "Guantanamera").
Nueva trova was always intimately connected with Castro's
revolution, but its lyrics frequently expressed personal
rather than social issues, focusing on intense emotional
issues.
Modern Cuban music is known for its relentless mixing of
genres. For example, the 1970s saw Los Irakere use batá in a
big band setting; this became known as son-batá or batá-rock.
Later artists created the mozambique, which mixed conga and
mambo, and batá-rumba, which mixed rumba and batá drum
music. Mixtures including elements of hip hop, jazz and rock
and roll are also common, like in Habana Abierta's rockoson.
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